#lavidaesbella

37Ya comenté en la entrada sobre bandas sonoras la genialidad de la película La vida es bella, una historia entrañable que narra a la perfección el vínculo padre e hijo. Y es precisamente ese tema del que quiero hablar. Y no sé si habréis visto Yo soy Sam, dónde un magistral Sean Penn, interpreta a un padre discapacitado que lucha por su hija pese a su dificultad. Después de alabar a los más mayores creo que es de justicia dedicar unas palabras  a los de siempre, a los que nunca faltan, a los que siempre están.

Que importantes son las madres y los padres cuando somos pequeños, imprescindibles para sobrevivir, pues cubren todas nuestras necesidades físicas y mentales más básicas, después vamos creciendo y quizá las necesidades pasan a ser otra cosa. Pero los vínculos emocionales no dejan (o no deberían) de ir en aumento. Puedes comprobar lo mucho que te quiere una madre cuando es la última en servirse la comida, no duerme si estás enfermo, es ella la que se come el huevo con la yema rota o la que elige para ti la mejor fruta.

mi mama me mima0001Una madre es siempre una madre. Las 24h al día los 365 días del año. Necesites lo que necesites, ella estará ahí para intentar dártelo. Y lo mismo puedo decir de un padre. Figura absolutamente imprescindible para mi. Aquel que jugó contigo después de pasar todo el día fuera de casa, te enseñó a montar en bici, te llevó al fútbol o a pescar (aunque no pudieses con la caña) se tragó miles de películas infantiles en el cine por ti (y antes las películas infantiles no eran como las de ahora…) e hizo todo lo posible para asistir a tus funciones del colegio.

Supongo que habéis visto el anuncio de Ikea con su lema “Es en casa dónde se amueblan cabezas”, pues es una verdad totalmente cierta (salvo excepciones, que las hay) Nuestros padres son el reflejo en el que nos miramos de niños y si cuando somos mayores seguimos manteniendo esa imagen es señal de que hemos tenido unos buenos padres.

Tener unos buenos padres no es sinónimo de haber tenido todos los caprichos del mundo. Significa que los has tenido siempre que los has necesitado y hasta cuando no. Te enseñaron a montar en bici, te llevaron al parque, al cine, al circo, a tu primer día de colegio o estuvieron contigo cuando se te calló el primer diente. Hicieron virguerías para simular ser los Reyes Magos, no hicieron ningún ruido tras convertirse en el mismísimo Ratoncito Pérez y se esforzaron al máximo para que tuvieras todo lo que te hiciera feliz. Fuese lo que fuese.

Es muy cierto que en casa se amueblan cabezas, por mucho que hoy en día se tenga la convicción de que la escuela tiene que ser la encargada de eso. Decía un tal Salvador de Madariaga que la escuela instruye y la familia educa, y aunque a ciencia cierta es una tarea compartida, no puedo estar más de acuerdo con esa frase.

Puede suceder que no siempre los dos progenitores cumplan con su función por las circunstancias que sean y eso le otorga un valor doble al que sí está. Padres o madres que hayan sacado a sus hijos adelante en solitario merecen un monumento como la copa de un pino. Puede pasar también que las relaciones no sean buenas con alguno de ellos, y debo imaginar lo doloroso que debe ser esto dada la importancia que supone para mí contar con ambos. Como en todo, aquí también hay excepciones. Por supuesto que existen los malos padres, los que hacen daño a sus propios hijos o lo que ni tan siquiera se habrían merecido ese honor. Un padre o madre que no sepa la responsabilidad que supone tener un hijo o que no se comporta como tal no merece ninguno de mis respetos. Debe marcar haber sufrido alguna de estas circunstancias, no lo dudo.

IMG_20141022_005259Seguramente a medida que pasan los años y dejamos de vivir en esa “burbuja” en la que parecemos estar en la infancia nos damos aún más cuenta de lo difícil e importante que debe ser la labor de ser padre. Ves lo difícil que es el mundo y sientes lo fácil que tus padres te lo hicieron para ti, al igual que Roberto Benigni en la película.

Yo, que siento absoluta devoción por mi padre, no puedo imaginar como habría sido mi vida con otro diferente. Pues lo que hoy soy, lo que todos somos, mejores o peores, se lo debemos a ellos. Que nos vistieron, nos alimentaron, nos educaron y nos proporcionaron un futuro dentro de sus posibilidades. Somos muy egoístas a veces con ellos o no valoramos la heroicidad que debe ser moldear a un ser humano, desde que nace hasta que crece.

No sé si ese refrán que dice “De tal palo, tal astilla” será una verdad verdadera, pero ojalá yo pueda ser una pequeña astilla de estos palos que han hecho que mi vida, sea bella.

P.D: Para mi hermana, que multiplicó por dos este texto.

Anuncios
Publicado en life | Etiquetado como

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s